miércoles, 7 de marzo de 2012

Being There: Entre la risa, la ingenuidad y la realidad.

En la película Being There se nos muestra una historia muy particular, un posible absurdo en lo que llamaríamos el mundo moderno: un hombre con alma, espíritu e ingenuidad de niño. Chance se nos muestra como un personaje muy pasivo, calmado, totalmente ingenuo y ajeno –en presencia- al mundo que esta más allá de las puertas del que ha sido su hogar por toda su vida. En el momento en el que este personaje se enfrenta con esperanza y expectativa a ese mundo que ha visualizado y en cierto modo memorizado a través -del que podríamos decir- único reflejo de la cruda y verosímil realidad del mundo que él tiene, su televisor; vemos como divierte al público con estratégicas, infantiles y frescas sátiras humorísticas que hacen de muchas escenas entretenidas.

Encontramos cómo de manera caricaturesca, Chance es introducido en la cúpula del artificialismo social como un rayo de luz. En un azar del destino llega a la vida de Eve y Benjamin -unos personajes con una vida política y social muy bien establecida- que le sirven de compañía, respaldo y catapulta en su incursión a ese nuevo mundo que sobrevalora la simplicidad o ingenuidad de sus comentarios sobre las técnicas de  jardinería (la única pasión y motivación por algo más aparte de ver televisión que muestra el personaje principal en toda la película). Las espontáneas y simples frases de Chance, son mal interpretadas y utilizadas por los otros personajes como metáforas para sobrellevar asuntos importantes (económicos, sociales, políticos) es por esta razón, que el personaje se ve inmiscuido en situaciones burlescas y hasta imposibles de creer.

Podría catalogar esta película como una comedia dramática gracias a su tono pausado, sarcástico, frío y elegante que –sin dudarlo- al final deja a su audiencia cuestionándose aspectos importantes de la vida. El director y el reparto lograron a mi juicio una combinación fantástica e irónica de principio a fin. La película nos muestra las irracionalidades de la sociedad en que vivimos, dejándonos muy en claro el papel fundamental e importante que juega la televisión como instructor del mundo moderno. Con este guión, se nos plantea la situación en la que se encuentra el ser humano respecto al conocimiento; Chance logra captar la existencia de dos mundos: el primero, que podemos tomarlo como la casa en la cual vivió  y creció. Y el segundo mundo, lo captaría a partir del momento en el que sale de esa casa y coloca en experiencia las cosas que aprendió gracias a su televisor.

En el inicio de la película se nos contagia esa peculiaridad y fascinación por el aire pintoresco e infantil del personaje principal mientras en su desarrollo, las ganas de reír son muchas veces incontenibles. En el desenlace de la historia cuando nos muestra la “nobleza” de nuestra humanidad la risa se convierte en un innato deseo de vergüenza por el esquema social que llamamos sociedad.


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